Mobiliario para hoteles

El mobiliario de un hotel son las camas y sus bases, los cabeceros, los burós, los sillones del lobby, las mesas del restaurante, las lámparas decorativas, el mobiliario de exterior y las carpinterías fijas de habitaciones y áreas comunes. En el sector se le llama FF&E. La vajilla, los blancos y los utensilios no entran aquí: eso es OS&E y se compra por separado.

Quien lo provee puede ser una fábrica, un distribuidor o una empresa de proveeduría. La diferencia entre las tres importa mucho más de lo que parece al firmar, y no se nota el día de la entrega. Se nota a los dos años.

Qué entra exactamente

ZonaPiezas habituales
HabitaciónBase de cama, cabecero, burós, escritorio, silla, sillón, banca de pie de cama, minibar, clóset, cortinas y black-out
Áreas comunesSofás y sillones de lobby, mesas de centro, mobiliario de restaurante y bar, recepción, gimnasio y coworking
ExteriorCamastros, sombrillas, herrería, cojinería náutica, mesas de terraza
Carpintería fijaMuros de madera, canes, clósets a medida, paneles y cabeceras corridas

Lo que casi siempre se olvida en el presupuesto inicial son las carpinterías fijas y el mobiliario de exterior. Aparecen tarde, cuando la obra ya avanzó, y son las dos partidas que más suelen mover el número final.

Aunque es caro comprarlo, es más caro mantenerlo

El mobiliario de un hotel es como un Ferrari: aunque es caro comprarlo, es más caro mantenerlo.

Una silla de lobby recibe cuarenta usos al día. Un cabecero se golpea con maletas todas las semanas. Si esa unión se resolvió con grapa en lugar de espiga y pegamento, aguanta la entrega, aguanta la foto, y empieza a moverse en el mes ocho. A partir de ahí el coste ya no está en la factura: está en un técnico de mantenimiento repitiendo la misma reparación, en habitaciones fuera de servicio y en reseñas que mencionan que algo se tambaleaba.

Esto es lo que separa un mueble que se ve bien de un mueble que además opera. Y es la razón por la que comparar dos cotizaciones línea a línea, sin mirar cómo está construida cada pieza, lleva sistemáticamente a la más barata y casi nunca a la más rentable.

No siempre acertamos a la primera. Hemos tenido que rediseñar piezas después de ver cómo se comportaban en operación. Pero el compromiso es ese: que la pieza que entregamos sea la que el hotel necesita, y que cumpla tanto en operación como en diseño y estilo.

Cuándo hay que empezar a decidirlo

Entre 12 y 18 meses antes de la apertura prevista, según la complejidad del proyecto.

Fabricar, aprobar muestras, importar lo que no se consigue en México, coordinar entregas e instalar lleva mucho más tiempo del que sugiere un cronograma sobre papel. La mayoría de los proyectos empieza a preocuparse por el mobiliario cuando la obra ya está avanzada. Para entonces varias decisiones importantes deberían haberse tomado meses antes, y lo que queda es elegir entre lo que llega a tiempo, no entre lo que conviene.

Cuando el diseño y la producción se sientan en la misma mesa

Un diseñador dibuja lo que el espacio necesita. Un fabricante sabe lo que se puede producir sin que el precio se dispare y sin que la pieza falle al año. Cuando esas dos cabezas trabajan por separado, el resultado suele ser un mueble precioso que cuesta el doble de lo previsto, o un mueble barato que no se parece al render.

Cuando se sientan juntos desde el principio, la conversación cambia. Se decide qué detalle vale la pena defender y cuál se puede resolver de otra manera sin que nadie lo note. Se ajusta un radio, se cambia un herraje, se sustituye un acabado por otro que se limpia mejor. El diseño se mantiene y la pieza se vuelve producible, mantenible y reponible.

Es un trabajo poco vistoso y es donde se decide la mitad del presupuesto.

Si conviene ir directo a fábrica

Es lo que casi todo desarrollador piensa al empezar, y tiene una lógica evidente: menos intermediarios, mejor precio.

El problema es que una fábrica cotiza lo que fabrica. Un hotel necesita decenas de categorías distintas, y ninguna fábrica las cubre todas. Conseguir el mejor precio en cada una significa abrir decenas de negociaciones, plazos y controles de calidad en paralelo. Ese trabajo no desaparece: lo acaba haciendo alguien del equipo del cliente, normalmente el mismo que ya lleva la obra.

Nosotros no tenemos una fábrica. Tenemos muchas: más de 450 fabricantes, talleres y artesanos con los que trabajamos de forma habitual. Con 20 a 30 proyectos abiertos al mismo tiempo, el poder de compra frente a cada proveedor es mayor que el de un proyecto suelto. Y como nuestro equipo no se ocupa de fabricar, se ocupa de verificar que cada paso se ejecuta bien.

La obra manda sobre el mueble

Antes de fabricar visitamos el sitio. Se mide el montacargas, se revisa el ancho de los pasillos, se mira si hay que descolgar piezas por fachada y se comprueba dónde va a estar la bodega.

Si un cabecero de 3,20 no entra por el elevador de servicio, no se fabrica de 3,20. Se despieza en tres módulos con juntas que queden ocultas contra el muro. Esa decisión se toma en el plano, no el día que la cuadrilla se queda con la pieza parada en el estacionamiento.

Es un detalle que un proveedor barato no incluye, porque le cuesta un viaje. El cliente solo lo valora cuando ya le explotó una vez. La fabricación, la logística y el montaje van dentro del mismo alcance por esa razón.

Cuándo se revisa la calidad

Dos veces. La primera en la fábrica del proveedor, antes de que la pieza salga. La segunda a la entrada en bodega, cuando se recibe, se estiba y se cuenta.

El comprador directo no suele hacer ninguna de las dos, y el defecto aparece el día del montaje, con la apertura encima.

Cada proyecto lleva doce meses de garantía, con Katium como interlocutor único frente a los fabricantes. Si algo falla, hay una sola persona a la que llamar y no veinte señalándose entre sí.

Dónde se ha hecho

Hyatt Alila Mayakobá en Playa del Carmen, Meliá Sierra Nevada en Granada, St. Regis Mexico City, Kukun Homero y Kukun Edition El Ángel, Gran Ciudad Neuchâtel en Nuevo Polanco, Gran Ciudad Chapultepec, Parklife Lamartine, Jardín Reforma, Aldea Mayab, Be Grand Bosques, Casa Solana, y la serie UrbanHub, con Josefa, Matilde, Magda, Amelia, Inés y Joaquina. Más de 360 proyectos y 3.500 unidades equipadas en diez años, con 20 a 30 obras abiertas al mismo tiempo desde tres oficinas: Ciudad de México, Riviera Maya y Los Cabos.

El portafolio completo está aquí.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en fabricarse el mobiliario de un hotel?

Una habitación muestra, entre 6 y 8 semanas de producción, siempre que el diseño y los acabados estén definidos. Sin esa definición cerrada el reloj no arranca. A partir de ahí manda el volumen: el resto del proyecto depende del número de llaves y de cuántas partidas corran en paralelo. Las carpinterías fijas y lo importado suelen marcar la fecha crítica.

¿Cuál es la diferencia entre FF&E y OS&E?

El FF&E es todo lo que se caería al suelo si le dieras la vuelta al edificio: muebles, luminarias decorativas, alfombras, arte. El OS&E es lo que el hotel gasta y repone durante la operación: vajilla, blancos, amenidades, utensilios. Se compran en momentos distintos y con lógicas distintas.

¿Se puede comprar directo a fábrica y ahorrar?

Se puede, y en una sola categoría suele salir bien. El problema aparece al multiplicar por las decenas de categorías que necesita un hotel, cada una con su negociación, su plazo y su control de calidad. Ese trabajo lo acaba absorbiendo alguien del equipo del cliente.

¿Qué garantía tiene el mobiliario?

Doce meses, con Katium como interlocutor único frente a los fabricantes. Y para lo que viene después de la garantía está Katium Care, el servicio de mantenimiento y reposición durante la vida del activo.

¿Trabajan fuera de México?

La operación está en México, con oficinas en Ciudad de México, Riviera Maya y Los Cabos, y proyectos ejecutados también fuera del país.

Hablemos del proyecto

Si tiene un proyecto con fecha de apertura, la conversación útil empieza por el calendario y el alcance, no por un catálogo. Escríbanos por WhatsApp o agende una reunión. También puede visitar el showroom de Los Cabos y ver las piezas.